Bienvenido seas

No vas a encontrar aquí un blog ornamentado ni un espacio de risas y ensueños rosados.

Es una ventana. Una ventana a mi mundo y a mi alma. Si algo de aquí te interesa, búscalo a tu derecha y lee si gustas; pero no olvides nunca que sólo son retazos de mí misma, ni cuentos, ni ficciones. Sólo retazos de una vida que no elegí llevar pero que, sin embargo, es a mí misma como yo al mundo: un misterio.

Que mis palabras no te sepan tan turbulentas, como lo son para mí.

Y si necesitas contactar conmigo, puedes enviarme un email.

agosto 27, 2010

El milagro

"A veces me sorprende el mutismo de los hombres ante un milagro. Un verdadero milagro. Lo miran, pero no lo ven.Hoy he visto un crepúsculo cernirse cobre el horizonte moribundo.No es el milagro de la belleza el que digo, ni el prodigio de contar con otro grano de arena en el continuo discurrir del reloj de arena.¿Cuál es, entonces, ese milagro al que el silencio ha devorado en un sólo instante?Que hoy he visto desfallecer el sol con la misma soberana rabia y esos intrincados arabescos de luces que acostumbra. Que he visto un crepúsculo...y no lloré con los dolorosos espasmos que se apoderan de mi alma flagelada; pero ésa tampoco es la magia.Cuando el último haz de luz dio su última pincelada purpúrea sobre el cielo del más arterial azul, allí vi el prodigio al que una caprichosa venda de temor me había impedido antes, regalándome horas de desvelo y congoja: había allí, entre esas lánguidas nubes teñidas de la sangre de las más puras y bellas ninfas, ojos oscuros y cabello hirsuto que ahogaron mi posible llanto.Ésa es la magia, el milagro al que he estado ciega: el ladrón más sutil es aquél que jamás se piensa que puede robarte el corazón (o lo que queda de él), icluso él mismo lo ignora. "Hay un milagro escondido en esta larga condena de vivir", pienso y me dirijo a mi casa.Pero como todo lo sagrado, también debe ser oculto. Quizá todo se evapore en la misma brisa crepuscular que le dio ser..."






Extracto de diario personal. Agosto, 26, 2010.

julio 11, 2010

Desquicio

¿Quién eres tú?
¿Por qué tu mirada me desnuda el alma y la deja, voluble y dócil, al vaivén de tus manos caprichosas?
¿Quién eres tú, niño, hombre, extraño, de dónde surges?
Me carcome la locura, me duele tu existencia, me matan tus ojos adustos, el brillo de tu mirada. ¿Qué conjuro hay en ellos, que resucitas a mi amor muerto?
¿Quién eres? ¿Por qué te busco? ¿Por qué te necesito?
¿Por qué te quiero?
To J.

junio 26, 2010

Escribiendo

Que se me agotó el papel lo dije. Que se fue mi Musa, también.
Que esta tinta aún palpita, incansable, eso no lo dije. Deberías suponerlo.
¿Sobre qué derramo ahora este mar de palabras que me ahogan en el día y desvelan por las frías noches? ¿Cómo calmo ahora la bravura de este oleaje impertinente de mil letras desbocadas? ¿Qué superficie entregará su virgen llanura para apaciguar la furia de este corcel indómito, esta fiera impetuosa de vocablos vagos, estos malos trazos irregulares?
¡Mi cuerpo! ¡Será mi cuerpo! Sobre cada parte de mi carne se deslizará mi plumín eyaculando cada letra hasta yacer en el completo sosiego del vacío. Esparcirá, gota a gota, cada dolor, cada herida recibida, cada herida devuelta, cada lágrima y cada suspiro. Cada verso se tatuará sobre mi cuerpo, un baile donde la carne se desgarra y las palabras bullen al fin.
¡Mi cuerpo! Sobre él se escribirá mi vida. Y aquí estará el punto final, sobre la delgada piel que protege donde se supone, estaría palpitando un corazón. El mío.

mayo 02, 2010

Mi secreto


"No profiere mi boca mentira alguna
si te confieso mi secreto:
escribir, ya no puedo.

Otrora mi Musa, mi bella Musa,
junto a la lumbre perlada
de la Luna se sentaba
y no sabía yo
a quién regalarle la oda:
si a Ella, o si al fantasmal astro.

Su voz melodiosa y triste
suave versos al oído me susurraba
y la tinta, cual sierpe escarlata,
sobre el papel dejaba
roja estela de palabras.

Ergo mi Musa se ha ido,
¡quién sabe a qué Destino!
Caprichosa y atroz es esta ausencia:
se amotinan en mis manos las palabras
y el buen verso no consigo;
¡hasta en la prosa he perdido el tino!

Qué sino el del poeta abandonado,
busca en el ajenjo la magia
que antes su ángel letrado le susurraba.
Perdido entre los recuerdos
y llorando la partida;
¡ que hasta sus manos le duelen,
le duelen de versos atascados!

Y heme aquí, a mí,
de mi suave Musa olvidada.
Mi oscuro secreto ya lo sabes:
que escribir, ya no puedo;
no como otrora,
cuando conmigo Ella estaba."


Algo mío.

abril 20, 2010

Tempus fugit


"...Y como acoplándose a esa desesperante sinfonía que es el correr eterno de los minutos, creyóse uno más entre los muchos y, agobiado por ese sentimiento de manso anonimato, dejóse mecer entre las manos del sueño y del delirio, tiñendo su piel con el tiempo y arrugando sus memorias con los pliegues de una mentira: él no es uno de ellos.

Él es inmortal."




A D., porque a pesar del yugo de Cronos tiene cálida la mirada.

marzo 26, 2010

Ésa

Dicen unos que su piel era de renta, y sus labios de loco carmín. Dicen que mataba su insomnio en camas más tibias para el sueño, que debía beber de otros cuerpos, retorcerse, extasiarse hasta el hartazgo. Hasta lograr el sueño.
Dicen otros (muy pocos, éstos), que en brazos desconocidos buscaba algo que había perdido, algo que anhelaba. Que orándole a dioses que, como ella, ya no existen o están perdidos en las vaguedades del tiempo, daba su carne en ansia de su tesoro a quien tuviese hambre de nada, hambre de piernas vacías.
"Puta", le decían muchos. "Busca su alma", los menos; mientras ella caminaba con sus tacones enfermos, sus manos vacías y su sexo cansado.
A M., porque aún sonríe.

marzo 10, 2010

Eso que me pides y no puedo

"Otra vez a volvernos del revés,
a olvidarte otra vez en cada esquina,
bailando entre las ruinas
por desamor al arte
de regarte las plantas de los pies..."
Nube Negra. Joaquín Sabina.